Bienvenido, cualquier duda o consulta no dudes en contactarnos a nuestro WhatsApp o teléfono: (+56 9) 8248 5584

Guía para el comienzo de tu proceso de cambio.

sebacavallo Sebastián Cavallo 05 Junio 2013 0 comentarios

Guía para el comienzo de tu proceso de cambio.

¿Cómo iniciar mi proceso de cambio? ¿Qué necesito para pasar de una vida sedentaria a una saludable? ¿Cómo dar el primer paso a lo que será el resto de mi vida? Éstas y muchas otras interrogantes son las que invaden a quiénes se encuentran ad portas de vivir un proceso intenso de transformación. A continuación una breve guía para aquellos perdidos desde el comienzo.

Sin duda el primer gran paso de cara a una transformación de vida, desde una sedentaria a una activa y saludable viene de ti. El convencimiento propio de auto imponerse metas  y estar al tanto de los sacrificios necesarios en los meses venideros son cuestiones personales que abren la puerta a esta nueva etapa de tu vida.

Pero, ¿Qué pasa una vez que se toma la decisión? La mayoría de la gente que decide dar este paso ya sea por motivos de salud o bienestar, no suele encontrarse envuelto en el mundo del wellness o de gente que pueda aconsejarlo. Es a todas luces, una de las mayores dificultades al inicio. No debes dejar que las trabas iniciales estanquen desde el punto de partida tus objetivos.

Sigue estos consejos, hazte un favor a ti mismo, y sé proactivo. Si eres alguien quién se encuentra desorientado sobre cómo iniciar su transformación, pon especial atención a los siguientes puntos.

 

1. Evalúate.   

Para saber a dónde quieres llegar tienes que saber dónde estás. Conocer a tu cuerpo y sus límites. No hablo de una sencilla y clásica evaluación de gimnasio, dónde medirán uno o dos aspectos de tu salud. Si tienes los medios como para hacerlo, evalúa cada uno de los aspectos de tu salud. Desde tu porcentaje de grasa, hasta cuestiones generales como exámenes de sangre que permitan chequear tus niveles de colesterol en la sangre. Una visión más acabada de la salud de tu cuerpo permitirá que junto a tu asesor, puedan establecer metas realistas al largo y corto plazo.

Además, muchas veces los cambios en algunos periodos no se dan tanto a nivel físico exterior, cómo si a nivel de salud. Es un buen barómetro para determinar si tu proceso está dando buenos dividendos a tu bienestar. Conoce tu cuerpo y como va cambiando.

Especial cuidado deben tener en este punto, aquellos que padezcan de enfermedades congénitas o complicaciones en general, ya que deberán establecer límites en su dieta, entrenamiento, etc.  Cuida tu cuerpo desde el principio.

 

2. Sé realista.

Todos hemos pecado de ilusos. Yo pensé que podía pasar de obesidad mórbida, a modelo de Calvin Klein en tan sólo 3 meses. Debes saber el estado actual de tu cuerpo, y conciliar tus objetivos ideales con aquellos efectivamente posibles. Sin duda en el largo plazo puedes alcanzar ese cuerpo escultural que deseas, pero debes entender que es un proceso largo y sacrificado.

Nadie será mejor consejero en este sentido que aquellos especialistas con los que te asesores; te ayudarán a comprender qué es posible alcanzar y en cuanto tiempo. No te defraudes si los plazos son más largos de lo que creías, parte de tu falta de conocimiento se aplica a este sentido. Debes entender que intentas cambiar a lo que tu cuerpo estuvo sometido durante años, es un proceso adaptativo. Roma no se construyo en una noche, y tu cuerpo no se esculpirá en el mismo tiempo, ni en semanas.

Una vez que entiendas que el tiempo es un gran factor en esta, la ecuación de tu nueva vida, es que el proceso será llevable a cabo, de lo contrario, la frustración arruinará tus resultados y volverás al punto de partida.

 

3. Infórmate.

Muchos pueden creer que primero debes asesorarte antes de informarte. En gran medida es cierto. El punto central por el cual se ha incluido informarse antes que asesorarse, es porque es esencial recabar toda la información posible sobre aquellos con quién te asesoras.

Infórmate sobre tu cuerpo, sobre tus metas, sobre la forma de que pretendes hacerlo. Debes estudiar para hacerte una idea de que se te viene por delante y formarte una idea de los sacrificios y el tiempo que será necesario. Evitarás frustraciones y podrás adelantarte a la realidad del proceso.

Infórmate sobre los suplementos que podrán ayudarte en el cambio, cuales pueden darte ese empuje extra que necesitas de energía, de quemado de grasa o de aumento muscular. Infórmate sobre alimentos, recetas, nutrientes, vitaminas y todo aquello que formará parte de tu nueva dieta balanceada. Además infórmate sobre los profesionales que te asesoran. Internet es tu arma más valiosa en este sentido. Busca referencias sobre tu nutricionista, tu entrenador, tu quiropráctico y sobre todos aquellos que te aconsejen. Busca referencias; recuerda que la industria está llena de falsos gurúes y gente poco calificada. No expongas aquello que es lo más valioso y escaso que posees, tu cuerpo.

 

4. Asesórate.

 Guíate de profesionales. Si bien amigos pueden ayudarte e instruirte, nadie estará más calificado que alguien que estudió y hace de esto su profesión. Recuerda que todos los procesos son distintos, y si bien el consejo es algo que siempre debes recibir y agradecer, tu cuerpo, objetivos y estado actual serán siempre distintos del de otros, por más similar que parezca. 

Si cuentas con los medios, asesora todas las áreas que te sean posibles. No sólo la nutrición y el entrenamiento, sino además otros especialistas como quiroprácticos que te ayuden a mantener tus articulaciones y espalda en buena salud. Son los profesionales más aptos para ayudarte no solo a alcanzar tus objetivos, sino además a escuchar a tu propio cuerpo. Debes hacerte de tiempo y ganas, todo en pos de aquellas metas que deseas.

No es una mala idea, especialmente si sufres de ansiedad o decaimiento, asesorarte de un especialista de la salud mental, como un psicólogo, para acompañar tu proceso de cambio y guiarte en lo que será tu nueva vida.

Recuerda siempre en todo caso, que eres tu quién debe sentirse cómodo. Si un especialista no sabe darte el trato que mereces, ni el respeto que deseas, eres libre de buscar otro. Estas invirtiendo dinero y esfuerzo en esto, la decisión es tuya.

 

5. Prepárate.

No sólo debes prepararte mentalmente para esto. Debes hacer un cambio material desde ya. Si no cuentas con la indumentaria adecuada como zapatillas que te sean cómodas las consecuencias pueden ser nefastas.

La próxima vez que vayas al supermercado recuerda que en tu mente ya está hecho el cambio, por lo que debes adaptarte a la nueva realidad, y aunque no te hayas asesorado, compra teniendo en mente que en dos, tres o “x” días puede que todo cambie, no dejes la despensa llena de tentaciones para el futuro, y no agraves tu condición actual.

Invertir en algo, es demostrar materialmente la voluntad del cambio. Te será mucho más difícil dar pie atrás a tu decisión si ya gastaste esfuerzo y dinero en todo. Convéncete con la vista, no sólo con la mente.

Pon a tu disposición todo aquello que vas a necesitar para este proceso y tu nueva vida. Basta con el famoso, “el lunes empiezo”, y desde ya haz real la decisión tomada. Quizás esta noche sea la última de tu antigua vida, aprovéchala y desde mañana mismo interioriza y exterioriza tu convencimiento.

 

Ya tomaste la decisión, que es el primer paso. Ahora, ¡Manos a la obra!

 

Autor: Sebastián Cavallo P-I

¡Comparte!

Comentarios (0)

Se el primero en dar su opinión.

Danos tu opinión

Porfavor loggese al sitio, y podrá hacer su comentario.